Los horribles abusos sexuales que cometía el cura favorito de la familia Piñera

Renato Poblete fue amigo de los padres, hijos y nietos de la familia Piñera y por años fue miembro del directorio de la fundación Futuro. El Mandatario llegó a decir que “para mí es un santo”, quiso llevárselo de capellán a La Moneda y en su primer gobierno, Piñera bautizó con el nombre de Poblete el parque fluvial de Quinta Normal con una estatua de Poblete escupida por la escultora Graciela Albridi, la cual dice sentir “una sensación de pena, vergüenza y engaño con todo lo que pasó (…) desde que supe de las denuncias quise que sacaran la estatua”.

La investigación habla de 22 denuncias de mujeres, cuatro de ellas menores de edad en ese momento; dice que Poblete tuvo seis parejas y que habría cometido algún tipo de abuso contra cinco de ellas, y que hubo tres abortos.

Piñera junto a la estatua del “santo”
como lo llamaba el Presidente

De acuerdo a lo establecido por la indagatoria del abogado Waldo Bown, en uno de los casos el sacerdote mantuvo una relación de pareja con una madre de familia, sobre la base de la dependencia moral, sicológica y económica, la cual le daba también acceso a sus hijas menores, de quienes Poblete abusaba fundamentalmente con besos y tocaciones de carácter sexual.

El abogado laico Waldo Bown, reveló que también se tiene información de más de una veintena de «eventuales víctimas» del sacerdote.

En su informe, el abogado constató que las denuncias son «plausibles y creíbles» y que el cura «abusó de manera reiterada, grave y sistemática, amparado en el poder que le otorgaba su condición de sacerdote, en el dinero que manejó de manera personal y en el prestigio que su labor apostólica le otorgó durante sus años como sacerdote», Sin embargo, las violaciones y abusos del cura comenzaron 20 años antes de este cargo, en 1956, cuando tenía 32 años. El último fue en el año 2008, cuando tenía 84.

De 16 de los 22 testimonios que recogió Bown, se puede concluir que Poblete atacaba a sus víctimas con un “abordaje sexual inesperado y violento”. Estos ataques se producían en su mayoría a puertas cerradas – en su oficina del Hogar de Cristo, en el Centro Bellarmino o en el auto del religioso, cuando ofrecía a las víctimas llevarlas a su casa -, sin embargo también hubo ocasiones públicas, como un retiro espiritual en Punta de Tralca, y momentos como en una confesión a una religiosa, es decir mientras cumplía labores sacerdotales, en que Poblete también perpetró sus abusos.

Bown pudo establecer que durante el medio siglo de los ataques del jesuita, este abusó de cuatro niñas y adolescentes menores de 18 años. El primer caso fue en 1959 y el último en 2002, cuando Poblete tenía 78 años y se aprovechó de una menor de 12, hasta que esta cumplió 16.

Las Frases que utilizaba el “Cura Santo” de Sebastian Piñera en contra de las mujeres que abusaba

“Dame amor”, “te quiero hacer sentir querida”, “quiero darte cariño de padre”, “no te corrái, mierda”, “te quiero querer de la mejor forma”, “sin mí, ustedes no podrán comer” y “acuérdate todo lo que yo hago por tu familia”, son solo algunas de las frases que gritaba el cura a sus víctimas cuando las atacaba, y mientras las agredía también físicamente con golpes, según los testimonios que pudo recoger Bown.

“Si estás gorda no conseguirás a nadie”, “miren, si la violación es inevitable, relájense y gócenlo”, “tú eres tan feíta, pero yo te quiero tanto”, “a todos hay que perdonarles algo, a tu papá que te abandonó, y yo que te quiero tanto”, era lo que Poblete le decía a sus víctimas para denostarlas y lograr que no lo denunciaran.

Los delitos sexuales de esta institución revisten una gran complejidad: el número que se conoce a nivel mundial es escalofriante (con miles de denuncias en Alemania, Australia, Estados Unidos, Irlanda, además de los íconos caídos como Marcial Maciel). Que en Chile recién se estén conociendo en su real magnitud, solo abre una puerta al ya consabido infierno. Por lo mismo no es casual que quienes han salido a la palestra en Chile son sacerdotes que gozaban del mayor reconocimiento por parte de la élite política y religiosa de este país: el cura John O’Reilly, Fernando Karadima, Cristián Precht,  Renato Poblete y Gerardo Joannon. 

Todos estos curas gozaban de alto prestigio, acceso al dinero y al poder de quienes manejan las decisiones del país, apoyados por las familias más poderosas de Chile, ahora en democracia y antes en dictadura. Todos ellos han sido, en consecuencia, modelos a seguir por parte de quienes se han formado al alero de sus prédicas y conductas. 

Magdalena Piñera conformó directorio junto a Renato Poblete en la fundación Futuro creada por el Presidente Piñera

En enero último, Magdalena Piñera Echenique, hermana del Presidente Sebastián Piñera y cabeza de Futuro -brazo histórico de la familia del gobernante- decía estar “boquiabierta y pensativa” al enterarse de los primeros antecedentes contra el cura, y sostenía que si bien quería ser “muy respetuosa y muy empática” con las denunciantes, prefería “esperar la investigación”.


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