Usuario de Twitter que felicitó y solicitó ayuda a Piñera nunca existió, era un bot

El peor gobierno de la historia no da para más, sigue sin repuntar, la ciudadanía no les cree en lo absoluto, su política es la represión y la improvisación y lo peor de todo: siguen intentando engañar a los chilenos.

Así quedo demostrado en la red social Twitter cuando una cuenta de un supuesto usuario (@tinita08154217) pide ayuda para su madre de la tercera edad escribiendo en tweet a la cuenta del presidente Sebastián Piñera.

La respuesta no se demoró en llegar desde la cuenta oficial de @sebastianpiñera: “Estimada Tinita, le pedímos al @IPSChile que revise el caso de su mamá y le tenemos una muy buena noticia: su mamá sí tiene derecho al #BonoInvierno, el que va a recibir este mes junto con el pago habitual de su pensión“.

Pero todo resultó ser falso, el usuario @tinita08154217 es un bot, en otras palabras es una cuenta robot, no hay ninguna persona real, sino que es un programa que maneja esa cuenta o un perfil falso creado para inflar artificialmente algún tema en cuestión.

De hecho, nunca la cuenta de «Tinita» había escrito un tweet hasta ayer, sólo retwiteaba tanto a Mañalich como a Piensa Prensa por igual, fue creada en noviembre del 2019 y su nombre de usuario con ocho números es común entre las cuentas bots.

Tinita tiene 28 seguidores, solo retuitea y sospechosamente la sigue el Ministerio del Trabajo, para que no parezca oficialista retuitea cuentas de izquierda y derecha por igual, este tipo de engaños parece ser la nueva normalidad que pretende el fracasado gobierno.

El uso de Bots por parte de políticos es bastante común, anteriormente José Antonio Kast fue sorprendido metiendo bots en una encuesta de Electoral Death Match, desde la agencia indicaron que «Concluidos los cuartos de final, el tribunal de penalidades constata que se han violado las reglas del juego en la primera llave, generando fundadas sospechas de actividad irregular a través de cuentas falsas. Se procede, por tanto, a eliminar la candidatura de José Antonio Kast».

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