Un acuerdo nacional espurio: Yasna Provoste y la nueva cocina para desconocer el poder del pueblo pobre

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Durante la mañana de este viernes, mientras se desarrolla el llamado a Huelga Sanitaria convocada por la Central Unitaria de Trabajadores, la presidencia de la cámara de senadores Yasna Provoste (DC) y el presidente de la Cámara de diputados Diego Paulsen (RN), se reunieron con Piñera en la moneda para discutir un acuerdo en materia de ayudas sociales y de gobernabilidad.

Esto, tras la derrota del gobierno con el tercer retiro y la enorme crisis y debilidad en que quedó la presidencia, tras los paros portuarios, cacerolazos y la amenaza de su extensión a sindicatos y poblaciones, que puso al gobierno contra las cuerdas.

Tras ello, la oposición, centralmente la Concertación a través de Yasna Provoste (DC) tendió la mano a Piñera para un “gran acuerdo” de “gobernabilidad”. Su doctrina es que “no podemos infligir nuevas derrotas al Gobierno”. Piñera tomó el guante más debilitado que nunca, y los convocó a la reunión de hoy en La Moneda, para iniciar un “gran acuerdo” entre Chile Vamos y la oposición.

Piñera y su gobierno criminal, en uno de sus peores momentos, son rescatados por la mano de la vieja Concertación que busca una nueva “cocina” para recomponer la “gobernabilidad”. Y lo hacen con discurso recubierto de las ayudas que necesita la gente, cuando han aprobado casi todas las medidas de Piñera donde el pueblo trabajador sigue pagando la crisis.

En la reunión en La Moneda realizada hoy en la mañana, se acordó implementar “ayudas sociales directas para las familias y pymes”. El presidente de la Cámara de Diputados, Diego Paulsen, señaló que “pusimos plazo de una semana”. Por su parte, Yasna Provoste explicó que Piñera se comprometió a trabajar un “instrumento universal que llegue rápido a las familias en el más breve plazo”. “La resolución del Tribunal Constitucional abre un camino que debe ser entendido por todos y todas. Nadie se puede negar a una agenda de mínimos“, señaló. Acordaron una comisión común que verá estas medidas.

La reunión, para sostener a Piñera arrancándole algunas medidas básicas (como un ingreso universal de emergencia que pide la oposición, ¡por debajo de la canasta básica familiar!), es un intento de la “oposición” de mostrarse como que gestionan medidas favorable al pueblo, y así abrir un camino que permita salir de su aguda crisis. Pero centralmente, busca proteger y blindar la figura presidencial, porque la Concertación no quiere hundirse si se cae Piñera. El parlamento es una de las instituciones más odiadas del pueblo.

Con esto, buscan cerrar y desviar el descontento de millones ante la crisis económica, social y política que ha profundizado la pandemia, la cual ha cargado en sus espaldas la clase trabajadora, mientras los dueños de Chile, banqueros, mineras y grandes empresas, han ganado como nunca.

Se trata de un acuerdo entre los partidos del régimen para mantener los abusos de los 30 años blindando a Piñera con concesiones que les permita calmar las aguas, sin resolver ninguno de los problemas fundamentales del pueblo trabajador.

En paralelo, hoy se desarrolla el llamado a “huelga general sanitaria” de la CUT, donde hemos visto protestas afuera de lugares de trabajo y algunas movilizaciones. Sin embargo, han sido en esta media jornada, aún débiles, sobre todo por la política de sus direcciones de ir a un paro solamente testimonial, pese al descontento de amplios sectores y pese a que muchos sectores se organizaron de forma independiente a las conducciones, como en el hospital Barros Luco.

Bárbara Figueroa, presidenta de la CUT y dirigenta del Partido Comunista, se entrevistó con radio Cooperativa planteando tener un diálogo con la democratacristiana Yasna Provoste, actual presidenta del Senado: «Esperamos reunirnos luego con la presidenta del Senado para saber lo que se tratará en su encuentro con el Presidente Piñera», señaló Figueroa. Pero mientras le pide acuerdos a quien se junta con Piñera para rescatarlo de la crisis, el propio Piñera aprovecha y le manda la policía a la CUT para detenerlos.

Hay que rechazar estos acuerdos con Piñera, que además serán medidas que no permitirán terminar con la crisis y garantizar ingresos de emergencia acorde a la canasta básica familiar (y no en la línea de la pobreza), no prohibirán los despidos y suspensiones, sueldos y pensiones de 550 mil pesos, fin a la precariedad en la salud, el fin de las AFP. Tampoco se tocarán las ganancias de mineras, grandes fortunas y multinacionales. Esta pelea está más vigente que nunca, para una salida en beneficio del pueblo trabajador.

El camino del PC y FA lo único que hará es fortalecer las maniobras del régimen contra el pueblo, sus cocinas, ahora revestidas de concesiones para calmar las aguas un tiempo y luego mantener todo igual.

Debemos confiar en las fuerzas de la movilización de los trabajadores, la juventud, las mujeres y el pueblo. Para romper la tregua que las direcciones de la CUT vienen llevando adelante, hay que impulsar asambleas y comités de huelga desde la base en los lugares de trabajo y coordinar la lucha. No paros testimoniales para sentarse a la mesa a negociar migajas con el gobierno criminal, ni para depositar confianza en una «oposición» cómplice del gobierno, como acostumbra Bárbara Figueroa, dirigenta del Partido Comunista.

La clave es que las y los trabajadores nos organicemos en asambleas y levantemos coordinaciones permanentes, porque hay fuerzas para conquistar todas las medidas de emergencia que necesitamos. A la vez, la lucha por la salud, educación, vivienda, pensiones, no podemos dejarlas para mañana, ¡Porque plata, hay!, en estos momentos el cobre está en US$ 4,5 dólares la libra, acercándose a su máximo valor en la historia del metal rojo. No podemos seguir pagando la crisis mientras las grandes empresas, banqueros y los dueños de Chile están ganando como nunca, partiendo por la familia Luksic y el mismísimo presidente Piñera.

Sólo la fuerza de la clase trabajadora y el pueblo, su unidad, organización y movilización independiente, con un plan de lucha para preparar la huelga general, podremos tirar a Piñera y su gobierno. Como mostró nuevamente el fraude de la acusación constitucional, no será con maniobras parlamentarias que podremos derrotarlo.

Columna escrita por Pablo Torres

Director de la Izquierda Diario Chile

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